Mini-calendario

Julio 2010 Agosto 2010
Lu Ma Mi Ju Vi Do
1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31

Afiliación

Inicio arrow Noticias arrow Qué quieren los músicos de su director-- y por qué importa.
Qué quieren los músicos de su director-- y por qué importa. Imprimir E-Mail

http://www.artsjournal.com/ontherecord/2009/01/what_musicians_want_from_their.html

Qué quieren los músicos de su director-- y por qué importa.

Henry Fogel es uno de los administradores de orquestas más reconocidos e influyentes en los Estados Unidos. Sirvió como Presidente y Director General de la Liga de Orquestas Americana (2003/08). Fue Presidente de la Orquesta Sinfónica de Chicago durante dieciocho años a partir de 1985. Previamente se desempeñó como Director Ejecutivo de la Orquesta Sinfónica Nacional en Washington, D.C. (1981/85) y como Gerente de la Filarmónica de Nueva York (1978/1981). Este artículo suyo aparecido en la web “artsjournal”, que reproducimos textualmente con su permiso, rebate muchas de las afirmaciones hechas recientemente por la prensa de nuestro país respecto a lo que motiva a los músicos a apoyar a su director.

 

"¿No es normal que el 60% de la orquesta odie a su director titular?" "A los músicos nunca les gusta su director." "¿Porqué daría a los empleados cualquier derecho a elegir a su jefe?" Durante mi carrera, bien intencionados miembros del Consejo de orquestas, me han hecho todos estos comentarios y muchos similares. Esto realmente no me sorprende, porque la mayoría de los miembros del Consejo de las orquestas no son profesionales en el tema y no tienen ninguna experiencia con orquestas además de las propias. Y algunos directores titulares, en su propio interés y como forma de autoprotección, promueven esa clase de pensamiento. Puedo decirles sin ninguna duda -- después de 45 años en esta profesión y habiendo trabajado con más de 150 orquestas americanas diferentes -- que esta creencia es totalmente errónea. La gente elige hacer su vida como músico con una meta -- hacer la mejor música que pueda. Esto es verdad si están tocando como solistas, o música de cámara, o en una orquesta. Lo que los músicos de orquesta desean es un director que exhiba capacidad técnica y comunicación emocional. No todos los músicos estarán de acuerdo en si el director lo está haciendo con éxito. Cuando estaba a cargo de la Orquesta Sinfónica de Chicago recibí dos cartas, después un período de trabajo con un director invitado, que procedían de dos músicos con mucha experiencia. Uno se quejaba diciendo que contratar ese director era un insulto para la orquesta debido a la falta de claridad de su pulsación; el otro decía "no hay otro director invitado al que espere con más anticipación que ”. Fotocopié las dos cartas, borrando los nombres, y las envié cada músico opuesto con una nota de mí parte que decía "vea qué difícil es obtener un consenso." Raramente se logrará unanimidad en una orquesta sobre un director titular o invitado. Pero la verdad es que casi siempre se conseguirá un claro consenso. Y no es verdad que el apoyo se gane siendo "el que menos exige a la orquesta”. De hecho, sé de muchos casos en que los músicos de la orquesta exigieron un cambio porque sentían que su director titular no les exigía lo bastante. Eso sí, desean que "la exigencia" sea hecha con profesionalismo y respecto, no groseramente o dictatoríamente. Pero los músicos desean ser desafiados y exigidos. Si una mayoría de la orquesta piensa que es hora de hacer un cambio, en mi experiencia, significa que es en efecto necesario un cambio. Desvalorar las opiniones de una orquesta echará abajo la moral más que ninguna otra cosa. La idea de “los empleados que eligen a sus jefes" es evidencia de una completa falta de entendimiento de la relación entre los músicos y su director. Sí hay un cierto elemento de “el jefe". Pero lo más importante es el papel de colega. Un cliché entre los músicos es que hay un instrumento en la orquesta que no produce ningún sonido, la batuta. Y hay una razón para esto: el trabajo del director es dirigir, inspirar, provocar, estimular, desafiar, y generar una interpretación que llegue viva al público como algo más que una enumeración de notas. Esto requiere una relación basada en algo más que el miedo. Puede que funcionara en las viejas épocas de Reiner, Szell, o Toscanini. Pero vivimos en tiempos diferentes. Las expectativas de la gente son diferentes, sus derechos (protegidos por el sindicato de músicos) son diferentes, y esa manera simplemente no funciona. Los directores que basan su trabajo nada más que en el autoritarismo están pasados de moda, y están condenados al fracaso. Otra observación que he oído ocasionalmente de miembros del Consejo es que "alrededor del 10 o 15% de nuestra orquesta no le gusta su director, otro 10 o 15% le aman, y los 80 o 85% restantes les es indiferente, sólo quieren venir y hacer su trabajo. Les garantizo que esto nunca es verdad. Nunca he conocido una orquesta donde el 80% (o aún el 25%) de los miembros no les importe nada. El director tiene más influencia sobre sus vidas profesionales y musicales, y en la manera en que hacen música, que cualquier otra persona. Asumir que no le consideran como el aspecto más importante de sus vidas profesionales es malinterpretar la naturaleza de los músicos.

Henry Fogel, 2 de enero de 2009

 
© AMPOS 2008  |  Website creado por Sortsystems